On the Spot: Passion Pit en el Irving Plaza: energía imparable

Por Carlos Montivero @carlos_montivero_
Corresponsal desde Nueva York

Hace unos días, tuve la dicha de ver por primera vez a Passion Pit en el mítico Irving Plaza, la sala de conciertos que ha visto pasar a bandas emblemáticas como The Ramones, Talking Heads, Pearl Jam, Bob Dylan y tantos otros.
Passion Pit anunció un tour de fechas por Estados Unidos comenzando en Marzo de 2024,
después de una pausa de más de cinco años sin girar. Y claro, en gran parte se debe a la
inestabilidad anímica de su vocalista y compositor Michael Angelakos, quien sufre de Trastorno Bipolar, según ha declarado en varias ocasiones en la prensa.

La productividad que la banda había tenido al comienzo de su carrera en el 2009 con el single “Sleepyhead” que catapultó a la banda mundialmente con canciones up tempo y el particular timbre vocal de Angelakos, que al parecer fue decayendo y haciendo que progresivamente la banda perdiera protagonismo en la escena musical Indie mundial. Tal como mencionó Angelakos durante el concierto “estoy trabajando canciones nuevas, pero a mi tiempo, por lo que no puedo prometerles nada”, aludiendo a un sistema de trabajo creativo que debe ser afectado por las dificultades de salud mental del cantante.


El concierto

El show comenzó puntualmente con la potente The Reeling, cancion que levantó a la audiencia neoyorquina y que a partir de ese momento, fue imposible de bajar las revoluciones. Y es que Passion Pit tiene la facilidad de transmitir electricidad en cada acorde que la banda toca, ora través de una apretada relacion entre el beat marcado y potente de la batería, junto con la elegancia y riqueza de los timbre de los sintetizadores en escena.

Sobre eso Angelakos hace lo suyo. Se mueve de un lugar a otro del escenario, cantando cada nota como si del fin del mundo se tratara. Me impresionó la calidad vocal y capacidad para entregar un show de dos horas con canciones que estan constantemente arriba. Creo que el factor más especial de Passion Pit es el uso magistral de la melodía y la puesta en escena de su cantante. Definitivamente un concierto para repetirse, ojalá Angelakos logra batallar sus dilemas y presenter nuevo material pronto.
Habrá que esperar.

Por Carlos Montivero.