Conoce la música y proceso creativo de Eduardo Bravo, quien desde sus letras poéticas y su gusto por la escritura, nos sumerge en un universo musical lleno de contrastes entre la poesía y la ensoñación.

Como es tu proceso creativo, desde cuándo llega una idea a desarrollarla, ocupas un espacio en especial para crear? , trabajas con alguien más o es un proceso autodidacta? Cuéntanos
Mi proceso creativo es un motor que siempre está encendido; para mí, la página en blanco no existe porque entiendo la creación como un flujo constante. Trabajo mucho desde el ensayo y el error: no me detengo a sobrepensar una melodía o un mensaje específico, sino que provoco las ideas a través del volumen de trabajo. De hecho, para llegar a una sola canción definitiva, suelo componer al menos cinco canciones previas que funcionan como un ecosistema donde una idea alimenta a la siguiente.
En ese sentido, sigo mucho el principio de David Lynch en su libro ‘Atrapa el pez dorado’. Entiendo que para llegar a una canción que conecte de verdad y revele una verdad honesta para uno, hay que escarbar profundo.
Para mí, una idea ‘superficial’ no es un desperdicio, sino el caldo de cultivo necesario para alcanzar algo mejor. Voy pasando de melodía en melodía hasta entrar en una especie de sintonía o trance donde finalmente logro conectar conmigo mismo, logro decir lo que quería realmente decir y capturar esa canción que me conforma.»
Sabemos que tus letras son muy poéticas y ensoñadoras. Como se relaciona tú música con la escritura? Sobre que cosas te gusta escribir
Para mí, las artes están muy conectadas. Me cuesta separar la música de la literatura, la poesía, el cine o el arte en general. Intento mirar cada canción desde esa vereda amplia, cuidando mucho cada uno de sus elementos.
Muchas veces el punto de partida no es un acorde, sino un poema, una idea de algún escritor o una reflexión que me da vueltas en la cabeza.
Le doy una importancia tremenda a la lírica: una canción me cierra cuando logra convivir una melodía interesante con una letra que tenga sentido.
Soy bien riguroso en este aspecto; si la música me gusta pero la letra no me convence o no comunica una verdad personal, prefiero dejarla ir. Solo me quedo con aquellas piezas donde la poesía logra expresar exactamente lo que necesito decir.

Cuéntanos de tus principales influencias musicales al crear música
Me es difícil separar la música de otras disciplinas, pero mis raíces están claramente en la música argentina de los 70 y 80. Para mí, Charly García es el gran maestro del pop latinoamericano, junto a figuras como Spinetta, Fito Páez, Pedro Aznar y Gustavo Cerati. Ellos son mi base.
Por otro lado, tengo una influencia muy profunda de la música brasileña, especialmente de Chico Buarque. Que es quizas el artista que siempre más he admirado, quizás por influencia paterna.
Aunque mi sonido actual se define a través del synth-pop y herramientas tecnológicas como Ableton Live, Chico Buarque sigue siendo un referente muy importante para mí en lo intelectual.
Admiro mucho su lírica y su contenido; su disco ‘Construção’ es una pieza fundamental. Y lo escucho siempre. Mi meta es que, aunque hoy use sintetizadores y un lenguaje más moderno, las canciones aspiren a esa calidad narrativa y emocional que tiene la música de Chico Buarque.
Últimamente te ha gustado explorar en tu música algún sonido o efecto en particular a la hora de producir?
Últimamente me he sumergido bastante en las texturas vintage y lo-fi. Busco sonidos que evoquen esa nostalgia y melancolía que cruzan mi forma de entender la música. Para lograrlo, recurro harto a instrumentos clásicos como el Yamaha CS-80 —un sintetizador muy icónico— y, sobre todo, el Mellotron.
Mi fascinación por el Mellotron es tanta que incluso le dediqué una canción en mi disco ‘El largo adiós’. Que se llama Sueños de melotron. Me interesa mucho cómo esos timbres antiguos, procesados con herramientas actuales, crean una atmósfera ensoñadora que es el corazón de lo que estoy haciendo ahora.»

Cual es el último artista que estuviste escuchando, cuéntanos y que tal te pareció
De lo más reciente, me ha llamado mucho la atención el disco Lux de Rosalía; me parece que tiene una madurez y una propuesta estética muy cuidada.
También he estado escuchando mucho lo último de Ca7riel y Paco Amoroso; aunque sus letras quizás se alejan bastante de mi forma de ver el mundo, el nivel de producción y el trabajo de sus armonías me parecen impresionantes.
En el plano nacional, me parece un gran referente lo que lanzó Tunacola con ‘En la casa iluminada / la borrachera dulce’. Un disco con una curatoria preciosa.
Pero lo que más me ha cautivado es lo último de Jorge Drexler, ‘Taracá’. Es un trabajo extraordinario porque Drexler es un letrista y poeta excepcional. En un mundo actual donde muchos estilos se han vuelto quizás más superficiales o centrados solo en lo material, en el éxito rápido, en el dinero sin sentido, encontrar esa riqueza intelectual, que tiene Drexler, es vital. Para quienes valoramos las cosas de otra manera, la inteligencia y profundidad que él plasma en su obra es un aporte real a la música en español.

Que se viene prontamente para tu proyecto, alguna presentación en vivo?
Tras el lanzamiento de ‘El largo adiós’ —un disco que exploraba el duelo y la soledad en medio de las relaciones modernas—, este año me encuentro reinterpretando esa misma búsqueda.
He estado lanzando singles que formarán parte de mi nuevo álbum, donde mantengo la temática del desamor pero con un enfoque más positivo, tratando de mirar el vaso medio lleno.
Un ejemplo de esto es ‘Amigos’, una canción que habla desde la gratitud hacia los ‘amigos con ventaja’, un tipo de vínculo que antes no experimentaba por venir de una formación más tradicional.
También acaba de salir ‘Barcos hundidos’, que aborda la decisión de quedarse con el otro a pesar de las heridas que puedan existir. Mi objetivo ahora es procesar lo que me pasa y valorar lo construido, transformando la melancolía en una forma de apreciar la realidad de las relaciones actuales.»
Hay algún instrumento predilecto para ti a la hora de crear música o tocar en vivo? Cual y por qué
Definitivamente, mis instrumentos predilectos son el Mellotron y el Yamaha CS-80. El Mellotron es fundamental para mí porque su sonido —que originalmente funcionaba con cintas grabadas— tiene una imperfección orgánica que evoca de inmediato una sensación de nostalgia y ensoñación. Tiene ese carácter antiguo que me permite crear atmósferas que se sienten como un recuerdo o un sueño; de hecho, es un sonido tan central en mi identidad que le dediqué una canción en mi último disco.
Por otro lado, el Yamaha CS-80 es para mí el sintetizador definitivo. Es el instrumento que inmortalizó Vangelis en Blade Runner y tiene una expresividad casi humana. Me atrae su capacidad para generar texturas densas y cinematográficas que envuelven al oyente. Ambos instrumentos son mis herramientas favoritas porque no solo generan sonidos, sino que construyen el escenario emocional donde viven mis letras.

Cual es la importancia para ti de la presencia de la figura de la mujer en tu música y relatos
La figura de la mujer es el eje central de mis relatos. Mi disco anterior, ‘El largo adiós’, se basa mucho en mis propias relaciones fallidas y en el proceso de duelo que conlleva aprender a sanar. Habla de las frustraciones y de la belleza de esos vínculos que, aunque no siempre resultan en el tiempo, dejan una huella profunda.
Además, este año esa presencia se vuelca hacia un lugar muy íntimo y familiar: voy a lanzar una canción dedicada a mi hermana, quien falleció hace un tiempo. En definitiva, mis canciones giran en torno a los lazos que he ido formando, las personas que han pasado por mi vida y cómo esas presencias femeninas, ya sea desde el amor de pareja o desde la hermandad, me ayudan a entender quién soy.»
Palabras libres de ti para la audiencia melomana de dreampop.cl
Simplemente agradecer el espacio y a quienes se dan el tiempo de escuchar con atención. En un mundo que va tan rápido, la música —y especialmente estos sonidos más atmosféricos— es un refugio para detenerse, mirar hacia adentro y conectar con emociones que a veces nos cuesta nombrar. Gracias por valorar la poesía detrás de cada sintetizador; espero que estas canciones les sirvan de compañía tanto como me sirven a mí al crearlas.»
