Entrevista con el artista nacional Ignacio Aylwin

Profundizamos en el proceso creativo del músico chileno, Ignacio Aylwin, desde como va creando sus composiciones, así como también vienen las ideas y las letras. Escribir desde lo real y honesto, algo que destacamos de su música. Canciones para acompañar tus tardes, música que nutre. Te invitamos a leer.

Ignacio Aylwin

Quisiera preguntarte por tu proceso creativo, como van surgiendo las melodías de tus canciones, como vas trabajando en ellas hasta que se convierten en canciones?:

El proceso viene de muchas partes, no todas las canciones necesariamente parten igual. Lo que comparten es que vienen de una búsqueda, puede ser sonora, o puede ser sentado en la guitarra y el piano intentando canalizar lo que siento y acerca de lo que quiero escribir. De todas formas, creo que es esta última alternativa la manera en que surgen la mayoría.

Me encanta experimentar sonoramente, es un juego, pero casi siempre componer viene de una necesidad de tratar de manifestar, expresar algo o sacarse algo de adentro. Una vez que ya está esa chispa de algo que me llama la atención, viene la armonía y la melodía, mientras que la letra empieza como un tarareo y balbuceo de palabras y sonidos, incluyendo palabras clave que empiezan a salir entre ese tarareo.

Luego viene la parte que me demanda una devoción muy grande; escribir las letras. Soy muy autoexigente, si bien a veces se cuelan algunas palabras o versos para resolver cosas que me cuestan, la mayoría de mis estrofas viene de profundas sesiones de escribir y reescribir: ese es mi método, no intentar dar en el clavo a la primera, sino que escribir sin parar, a veces sin sentido, e ir leyendo, conectando, encontrando caminos a través de las palabras. Hay otras veces en que uno puede tener suerte y que salgan de una algunos coros, frases, pero es solo eso, suerte. El resto es trabajo, y es el trabajo de ponerse creativamente en el estado en que te hace llegar a eso que quieres escribir.

Hablemos de Ignacio como productor musical, ¿cómo llevas a cabo la producción de tus canciones, trabajas en homestudio? como ha sido para ti producir:

Para producir siempre grabo en la tranquilidad de mi casa o en un taller que tenemos con mi señora. Necesito mi computador, una interfaz y un micrófono y con eso ya puedo comenzar el demo. Para este disco quedaron muchas cosas de esas sesiones rústicas, incluso después cuando grabé las guitarras finales, rescaté algunas de los demos porque tenían más identidad o comunicaban mejor.

Producir es un juego, la parte más lúdica. Es muy desafiante porque lo que busco es que sonoramente la canción suene a lo que escribí, que suene real y honesta, que potencie la letra y el canto y que aparte tenga un mundo en sí mismo. Por otro lado, es algo que me ha liberado como compositor, me ayudó a encontrar mi identidad y es probablemente la herramienta más importante para poder transmitir mi identidad musical.

Por otro lado, la producción siempre va a ser una búsqueda y nunca hay un solo camino. Para mi siempre es importante entender la naturaleza de la canción, el dónde está, cuál es su mundo, sus colores, qué es lo que contiene. Si no he logrado entender y encontrar eso, es muy difícil que avance. Una vez que el laberinto creativo se empieza a despejar y hay algunas luces por dónde seguir, las canciones empiezan a tomar forma.

Para comenzar esa búsqueda siempre abro una sesión y hago una estructura básica con los acordes en un piano midi, grabo la voz y luego con la guitarra trato de encontrar melodías, arpegios y ritmos que empiecen a comunicarse con esa idea inicial. Es un proceso largo, a veces puedo tener secciones que son increíbles pero si la canción no fluye hasta el final, no está terminada. Uno puede tener un coro excelente pero si solo tienes eso, no es nada más que un coro. Una canción debe tomarte de la mano al inicio, y dejarte al final. Debe llevarte por un recorrido y un mundo que decidiste entrar cuando pusiste play. Si no existe ese viaje y esa narrativa todavía no he terminado y solo tengo un par de ideas musicales desparramadas en un archivo.

Quisiéramos ahondar más en tu último lanzamiento, INVENCIBLE, nos llama mucho la atención la letra, el videoclip,  ¿Como surge esta canción, que es importante destacar de su proceso creacional y lo que se transmite? 

Invencible nace de una necesidad de hacer una canción que manifieste todo lo que ha pasado desde que conocí a mi señora. Señora suena súper antiguo jaja, pero es el término porque estamos casados. Nunca he sido muy fanático de la literalidad, menos en las canciones de amor, entonces el desafío estaba ahí ¿cómo hablo de amor sin poder decir esa palabra? ¿Cómo hablar de un amor que te transforma, que cambia todo lo que eres y conoces y de una manera que se sienta propia en todas sus dimensiones?

Así pasaron muchas sesiones de escribir y escribir y reescribir. Hubo mucha frustración. El momento crucial es cuando canto «me quedé tan despierto, esperando la más probable improbabilidad, tan perdido y descubierto, me diste una armadura que nadie puede atravesar». Esa estrofa y la música que la acompaña, las melodías, los arreglos, suenan a lo que llevo dentro, a lo que siento.

El videoclip llega a ilustrar de una manera (dentro de muchas posibilidades) lo que recién conté. Un videoclip de búsqueda, de amor incondicional, de confianza en el camino y en nuestra propia humanidad. Fue grabado en el Santuario de la Naturaleza en Santiago de Chile, en un día de otoño perfecto. 

Tenemos curiosidad por saber que artista has estado escuchando últimamente, ya sea un álbum, canción, que te haya gustado/impactado, coméntanos detalles :

Justo anoche fui al concierto de Gustavo Santaolalla en el Teatro Municipal. Lo he escuchado toda la vida pero particularmente ahora he estado escuchando mucho su disco Ronroco. Es alguien que trabaja mucho con el tema de los lugares, de los paisajes, de la identidad latinoamericana. Me inspira profundamente y al ser latinoamericano siento una afinidad muy linda… en mi música hay algunas piezas instrumentales, y tengo en carpeta un disco de ese estilo que está fuertemente inspirado por el maestro Gustavo. Hay elegancia en su música, en la economía de los arreglos y en el uso del silencio. Esa madurez es puro oficio y ojalá con trabajo y humildad seguir por ese camino.

También he estado escuchando a Shakti, música fusión india/jazz (recomiendo el Tiny Desk), me reencontré con mi amor por Jeff Buckley nuevamente porque salió un nuevo documental que se llama «It’s never over» y enganché con una canción del Sketches for my sweetheart the drunk que se llama Vancouver. El vinilo «Lugares Comunes» de Inti Illimani está en mi tornamesa hace meses y lo pongo todos los fines de semana, y como no, escucho el Tiny Desk de 31 minutos unas 3 veces a la semana mínimo (soy director musical de la compañía de teatro y shows infantiles Teatristas entonces tengo mucha afinidad con eso) Menciones: Chic, Joni Mitchell.

¿Cómo fue el proceso de grabación de Invencible? había una estructura para la grabación o más bien te permitiste explorar alternativas? 

Cuando empecé con la producción no lograba encontrar ese lugar de la canción, dónde realmente estaba. Tuve unas 2 o 3 versiones previas que no me convencían. Mientras la producía, tenía una sección que era una progresión de acordes súper larga y que casi desecho, hasta que le pedí la opinión a un amigo y me dijo que era la mejor parte (para mi sorpresa). En base a esa sección logré ordenarla y darle ese viaje que quería buscar.

Es una canción súper particular en su estructura; el coro «Tú me hiciste invencible» lo canto sobre 3 progresiones diferentes de acordes, y curiosamente funciona. Ese mismo concepto de superponer melodías sobre diferentes progresiones lo hice con el riff del inicio. Hay mucha manipulación de sonidos de guitarra que terminan siendo efectos de transición que ayudan a que fluya. También hay un pad de cornos franceses que manipulé para que sonara como una textura más épica y cálida. Siempre quise que sonara como una canción de Peter Gabriel, una vibra más ochentera, por eso incluimos un bajo sin trastes que le da ese «growl» (lo grabó mi amigo Benjamín del Río). El maestro Cristóbal Orozco grabó unas baterías muy espirituales, le sacó el rollo altiro a la canción y terminó de darle esa sensación de marcha, de búsqueda.

Un dato curioso es que no hay ninguna guitarra eléctrica, solamente una guitarra acústica repartida en muchas capas y manipulada para diseñar transiciones y efectos.

Qué se viene prontamente para Ignacio Aylwin como músico, podemos esperar algún próximo single, evento, danos un adelanto!

En septiembre tengo agendado mi 3er y último single del LP: En Todas Partes. Viene acompañado de un videoclip, con el que completo el universo visual del disco. Estoy trabajando a toda máquina para que el LP salga por noviembre! También ya tengo los temas del siguiente disco, así que me pondré a trabajar altiro en eso, apenas haya podido terminar el proceso de «En el fondo de todas las cosas». En cuanto a los shows en vivo, acabo de tener una fecha muy linda en el Bar Cerros de Chena ahora en agosto, y la idea es tocar lo que más pueda de ahora en adelante. Ya está el show armado, así que recibo invitaciones!

Hablemos de aquellas bandas o proyectos que se podría decir, nutren y aportan a tu proceso creativo, esos proyectos musicales «predilectos» en tus gustos musicales, cuales son? ¿nos cuentas? 

Desde siempre he tenido héroes musicales. Hay gente que no se siente del todo cómoda con esa figura de «ídolos», pero para mí siempre ha sido una manera de relacionarme no solo con la música, sino que con los artistas detrás de ella. Desde que tengo 14 años mi banda favorita es U2, ha sido parte de mis influencias siempre, a pesar de que un tiempo tuve que alejarme forzosamente de su incidencia en mis composiciones. Creo que hoy he vuelto a valorar el legado que me dieron y a reinterpretarlo a través de mi identidad. El tema es que Bono es tenor, y yo barítono. Nunca pude cantar sus canciones y por eso sentía que mi voz no era apta para el canto.

No fue hasta que aparecieron en mi vida Nick Cave y Leonard Cohen, que entendí que no era necesario ser un cantante virtuoso para poder cantar mis propias canciones, sino que había que tener la convicción y la disciplina para que mi voz se convirtiera en el instrumento que necesitaba tener.
Estos dos últimos son mis referentes máximos como artista, escritores desde las entrañas, en una búsqueda infinita, jugando con los límites de la realidad en sus canciones y en sus presentaciones. Tienen una relación mística con la música, de la misma manera que yo la siento.

A nivel sonoro aparecen Ólafur Arnalds, Brian Eno y el ya mencionado maestro Gustavo Santaolalla.


Te pedimos dar palabras libres para los lectores de dreampop.cl, lo que gustes transmitir! 

Hace un tiempo fui al festival Uva Robot en el Manuel de Salas, y el cantante de Lolabúm dijo entre canciones «asista para que exista», refiriéndose a la escena indie. Me resonó mucho y me gustaría retransmitir ese llamado a asistir a los shows de música independiente (o no) en todo Chile. Ojalá las salas se llenen y siempre haya alguien para quien tocar. Si te gusta un artista, probablemente significa el mundo entero para él o ella que tú vayas a su tocata, o que le envíes un mensaje de que conectaste con su música. 

fotografías por: Joaquín Baus y Luciano Cares